Una bitácora personal e intransferible. Me permitan decir que soy dueño de lo que digo, no de lo que la gente entiende.
19 diciembre 2014
Sociedad enferma...
15 febrero 2013
Nos importan más los perros...
Pero para los lectores impenitentes que vuelven a echar un vistazo, quiero compartir este retazo de mi blog radiofónico sobre asuntos que se quedan viejos en un par de días. A ver si sigo:
"Mientras absolvían al doctor Morín por el homicidio de niños de hasta siete meses, esta semana pasada ha habido gente manifestándose en Sevilla a favor de los perros abandonados… y uno no puede menos que pensar que algo no funciona en el sentido de los valores ante tal desatino.
En cierto programa de televisión alguien afirmaba que trataba a su mascota como un miembro más de su familia, de ahí a tratar a un miembro de su familia como si fuera una mascota hay muy poco trecho.
¿Les parece que exagero? Lo mismo hemos pensado en otros momentos respecto a asuntos parecidos. Cuando en los ochenta se despenalizaron los tres supuestos del aborto basados en la salud de la madre, la viabilidad del feto o la concepción por violación, el argumento era el dilema que suponían esos casos. El aborto era algo malo que se consideraba un mal menor en ocasiones muy concretas. De repente y tras unos años de progresiva deshumanización y entronización del egoísmo y el confort personal como estilo de vida, hemos llegado a considerar el aborto no como un mal, sino como un derecho. Es decir, ha pasado del código penal al de los derechos humanos sin que nos podamos explicar exactamente por qué. ¿Y les parece que exagero si digo que empezamos tratando a las mascotas como miembros de la familia y acabaremos tratando a miembros de la familia como mascotas? Visto lo visto es cuestión de tiempo, me temo."
A esto le falta una observación que me reservo para otro post. Saludos.
08 marzo 2012
Del amor y del trabajo
10 enero 2012
Abraza la vida
02 enero 2012
Novedades
Si miramos alrededor, vemos que todo está continuamente reinventándose. Incluso las cosas más habituales lucen, con cierta periodicidad, la etiqueta de "¡Nuevo!" para volver a atraer la atención de los habituales o de los indecisos. Abren un nuevo local de lo que sea y, al menos durante un tiempo, concita la atención de las masas. Aunque hay que reconocer que el poder de la novedad tiene un efecto limitado y muchas veces la marcha de la multitud es tan rápida como su llegada.
Estrenamos año nuevo y como cada principio de año sentimos la ilusión de lo nuevo, el cosquilleo de empezar algo, como si hubiera realmente un "algo" en blanco, virgen y sin usar que tuviéramos que llenar de alguna cosa. Como si hubiera alguna novedad real en lo que hacemos a partir de la "hora mágica" en que los dígitos cambian. Buenos propósitos, deseos de felicidad, incertidumbres, todo se agolpa... para, en demasiadas ocasiones, caer en el olvido unas semanas después, justo como tantas novedades que dejan de serlo.
Y aún sabiendo todo eso, no puedo evitar desear que algo cambie y, a la vez, me pregunto si seré capaz de movilizar las energías necesarias para el cambio. Porque querer que algo pase y esperar que suceda sin hacer nada es cosa baldía, evidentemente. De momento me gustaría renovar el esfuerzo por ser un poco menos "erizo" con los cercanos y los lejanos, aunque ese efecto secundario de la timidez es muy complicado de gestionar.
Bueno, ya está bien la parrafada, que tengan todos ustedes un feliz año nuevo y se aseguren que sea así para los demás. Como bonus del día el vídeo de las bolitas que corre por ahí, hay algo hipnótico en su movimiento...
11 junio 2011
Neurótico sin remedio
"Durante años, fui un neurótico sin remedio, y todo el mundo me decía una y otra vez que tenía que cambiar por mi propio bien. Y entonces yo me enfadaba, me sentía culpable y no lograba cambiar.
Lo peor era que mi amigo del alma también me exhortaba a que cambiase, pero con él no me podía enfadar, y me sentía triste e impotente.
Hasta que un día mi mejor amigo me dijo: `No cambies, no cambies. Te quiero tal como eres, y nunca dejaré de quererte aunque no cambies'.
Sus palabras 'No cambies... Te quiero tal como eres...' me sonaban a gloria, y me sentí liberado interiormente de un gran peso; y ¡oh maravilla! CAMBIÉ".
12 septiembre 2010
Novedades del blog
Igualmente he añadido un botón con el conocido "Me gusta" de Facebook en cada artículo y hay uno general en la columna de la izquierda para el blog en conjunto. También he cambiado el "widget" de Twitter que tiene ahora otra apariencia.
Vía 233grados.com.
03 julio 2010
Amistad y familia (I)
In plain sight (2008)
01 julio 2010
No es que odie a la gente...
(Visto en Microsiervos, no he podido resistirme a ponerlo aquí).
25 abril 2010
Ven aquí
01 abril 2010
Amar verdaderamente
déjalo en libertad.
Si vuelve, es tuyo.
Y si no,
Nunca lo fue"
(Proverbio oriental)
apreciarte sin juzgarte,
unirme a ti sin esclavizarte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte sin herirte,
ayudarte sin menospreciarte.
Si puedo tener lo mismo de ti,
entonces nos podemos
realmente encontrar
y enriquecernos mutuamente".
08 septiembre 2009
Es lo que necesitas

"All You Need is Love", cantaban The Beatles. Creo que es cierto, en el fondo incluso los más agresivos comentaristas necesitan cariño.
14 mayo 2009
Piensas así...

Hace ya unos años mantenía una discusión bastante viva con una persona que se empeñaba en demostrarme lo equivocado y erróneo de cierta forma de ver las cosas. No recuerdo el tema a debatir y no es importante en este momento, podía ser política, religión, futbol, sexo o lo que se les ocurra, da igual. Lo que cuenta es que mi oponente de entonces estaba muy enfadado con cierta forma de ver las cosas y me estaba "echando la bronca" por pensar o mantener esos criterios. Cuando pude intervenir en su torrente de razones y no tan razones, le dije que vale, pero que yo no pensaba de esa manera que él suponía, es más, estaba dispuesto hasta a darle la razón en gran parte de lo que argumentaba... Pero cual sería mi sorpresa cuando, en vez de rebajar el tono, siguió insistiendo, "no, no, yo sé que tú también piensas de esta manera". Me quedé un poco perplejo, a mi "oponente" no le importaba la realidad, él ya tenía claro como son las cosas, si no resultaban ser como él las pensaba, no era importante, la cuestión era dejar sentada su visión por errónea que fuera.
No es la primera vez que me pasa, gente que ya sabe lo que pienso, cómo pienso y en nombre de quién o qué pienso, el resto es conocido, leña al mono que es de goma.
Intelectualmente patético, qué se le va a hacer. Así nos va y la generación LOGSE va a ser tremenda en este sentido.
06 marzo 2009
Soy una roca
de un diciembre oscuro. Estoy solo mirando desde mi ventana a las calles que hay abajo, a un manto silencioso de nieve recién caida. Soy una roca, soy una isla. He construido muros, una fortaleza poderosa en la que nadie puede penetrar. No necesito la amistad, la amistad causa dolor, desprecio la risa y el amor. Soy una roca, soy una isla... No hablo de amor, Pero he oído las palabras antes; Duerme en mi memoria. No perturbaré los sentimientos que dormitan Que han muerto. Si no hubiese amado nunca habría llorado Soy una roca, soy una isla... Tengo mis libros y mi poesía para protegerme; Estoy resguardado en mi armadura, escondido en mi habitación, seguro dentro de mi matriz. No importo a nadie y nadie me afecta. Soy una roca, soy una isla... Y las rocas no sienten Y las rocas nunca lloran. | A winter's day In a deep and dark December; I am alone, Gazing from my window to the streets below On a freshly fallen silent shroud of snow. I am a rock, I am an island. I've built walls, A fortress deep and mighty, That none may penetrate. I have no need of friendship; friendship causes pain. It's laughter and it's loving I disdain. I am a rock, I am an island. Don't talk of love, But I've heard the words before; It's sleeping in my memory. I won't disturb the slumber of feelings that have died. If I never loved I never would have cried. I am a rock, I am an island. I have my books And my poetry to protect me; I am shielded in my armor, Hiding in my room, safe within my womb. I touch no one and no one touches me. I am a rock, I am an island. And a rock feels no pain; And an island never cries. |
15 febrero 2009
No me entero...
He dicho.
09 diciembre 2008
Tal vez S.
lgo de juego y un poco de buen humor para que responda como sabe, buscando una excusa para pasar por casa y preguntar por J., "¿ha venido J.?", suele preguntar con un tono de voz un poco demasiado alto. "Voy a decirle una cosa", arguye como excusa para entrar y estar un rato con J. Si no está pregunta repetidamente a qué hora va a volver.05 diciembre 2008
Convivir con tus manías
Hace unos días leí este artículo en el blog Historias de la Ciencia y no he podido resistir citar el párrafo que pongo más adelante. Demuestra una sensata percepción psicológica del ser humano y sus limitaciones para la convivencia. Si lo miro bien, me siento reflejado, cada vez que he tenido que convivir con gente en espacios limitados durante un tiempo prolongado he sentido esa tendencia a que mis propias manías se interpusieran en el camino de lo importante y frustraran el trabajo de equipo y la necesaria colaboración para que todo funcione. Sin embargo, conocer las propias limitaciones y ver venir esas tendencias es necesario para convivir con los demás y contigo mismo.
Este es el párrafo en cuestión:
Von Braun, aparte de preguntarse por las consecuencias físicas de la sensación de ingravidez, también se daba cuenta que no utilizarían sus músculos y sabía de los problemas de las personas postradas en la cama o escayoladas. Pero lo que más le preocupaba era el aspecto psicológico:
¿Puede un hombre mantenerse sano si permanece encerrado durante más de treinta meses con muchos otros hombres en un área abarrotada del tamaño tal vez el doble de su sala de estar? Al compartir con una docena de personas una pequeña habitación completamente aislada del mundo exterior, al cabo de unas semanas las animadversiones se multiplican. Al cabo de unos pocos meses, sobre todo si la selección de los ocupantes de la habitación se ha hecho al azar, es muy posible que alguien se desquicie. Las pequeñas manías -la manera en que un hombre hace crujir sus nudillos, se suena la nariz, se ríe, habla o gesticula- crean una tensión y odio que podrían conducir al asesinato.
27 noviembre 2008
Lo cotidiano y el recuerdo
Sin embargo, lo cotidiano se echa encima, hoy atentados y muertes en Bombay, terrorismo islámico contra occidente una vez más. Odio irracional al que algunos buscarán justificación, somos así, queremos explicarlo todo, incluso lo inexplicable. Cuando no podemos, negamos la evidencia y a otra cosa.
Antes de antier, una de las voces de la "hiprogresía" nacional hacía apología de la violación, con una chanza sobre las violaciones de religiosas durante la guerra y la Madre Maravillas que tan con el trasero fuera a dejado a nuestros parlamentarios (sí, ha demostrado que se impone el sectarismo sobre la tolerancia y el sentido de la historia). Ah, me refiero a Almudena Grandes, que lo único que tiene grande por lo visto es la boca para decir sandeces y desear fusilar a los que no piensen como ella. Es lamentable, una vez más. Hay quien glosa el hecho mejor que yo.
Antier, el día contra la violencia hacia la mujer. Bueno, a mi me da que hay que estar contra toda violencia, que cuando nos dejamos crecer las actitudes violentas contra alguien, luego no sabemos que hacer con ellas, salen contra todos, contra los hombres, las mujeres, los niños, los del partido contrario, los del equipo de fútbol de enfrente, los rubios, los morenos, los calvos y todo lo que se encarte. Sin embargo nadie estudia que profunda frustración hace que la gente sea violenta contra la persona a la que, precisamente, dice o decía querer. Hay algo que no vemos y así no podemos curarlo.
No sé, a veces lo cotidiano es un asco.
05 junio 2008
¿La verdad? Como si le importara a alguien.
Hay un comentario de M.M. Bru en su blog sobre los obispos que me recuerda una anécdota vivida en el instituto. De aquí sale el título de este artículo, que no es sino un lamento a modo de desahogo porque yo creo que la verdad importa y que no es relativa aunque se ponga ese latiguillo como excusa para no buscarla ni informarse. La anécdota es como sigue: un profesor se ha casado recientemente, por supuesto por la Iglesia aunque no cree en nada, todo coherencia y sinceridad en palabras y acciones, por lo que se ve ha tenido charlas pre-sacramentales y en ellas le ha tocado algún ponente de lo más rancio que ha venido a dar una explicación sexista de la relación matrimonial, por supuesto en la que la mujer no queda bien. Probablemente el encuentro ha sido más largo y se ha hablado de bastantes más cosas, pero él ha cogido esa parte y la ha interpretado siguiendo el consabido método de generaliza que así aciertas. Para concluir: según él, el ponente ha justificado la infidelidad (no con sus palabras, sino que él deduce de ellas que se justifica así), lo ha hecho porque como el noventa por ciento de la gente se divorcia (sic) así la gente no se siente tan impulsada a divorciarse si aguanta cierto grado de infidelidad y no se alejan de la Iglesia, con lo que la Iglesia (nuevo salto a lo general) justifica la infidelidad masculina con la intención antes dicha. Y como a él no le parece absurdo su razonamiento, es que debe ser verdad.
El problema es que el ponente se perdió hablando de la sexualidad masculina y femenina explicando la diferente forma en que la experimentan uno y otro sexo. Como si fuera una moderna herejía las diferencias entre uno y otro en el nuevo tiempo de la igualdad. Con lo fácil que le hubiera resultado ser coherente y no tener que escuchar nada de eso. Pero supongo que con la crítica oculta el verdadero problema.
Vuelvo al título, qué importa la verdad, qué importa todo para nadie. Buscar la verdad supone una nueva forma de ascesis en el tiempo que vivimos.
15 diciembre 2007
La mirada con que miras...

- Perdone viejo, ¿Lleva usted mucho tiempo viviendo en este pueblo?
- Toda mi vida - contestó el viejo.
- Verá es que vengo de otra ciudad y he tenido que trasladarme por motivos de trabajo. Perdone pero ¿Podría decirme como es la gente de este pueblo?.
- Pues verá usted - dijo el viejo pensativo - no sabría decirle. ¿Cómo era la gente de su ciudad, de allá de donde viene? - preguntó.
- Ah, pues maravillosa - contestó el joven - Son fantásticos, lo niños juegan por la calle, la gente siempre está alegre, los vecinos se ayudan. Todo allí era felicidad.
- Pues verá - contestó el viejo - puede usted alegrarse, la gente de aquí es exactamente igual.
- Muchas gracias viejo.
El joven arrancó su coche y entró en el pueblo. Al poco rato llegó otro joven en otro automóvil, de nuevo se volvió a parar delante del viejo y le preguntó:
- Perdone viejo, ¿Lleva usted mucho tiempo viviendo en este pueblo?
- Toda mi vida - contestó el viejo.
- Verá es que vengo de otra ciudad y me he tenido que trasladar por motivos de trabajo. Perdone pero ¿Podría decirme como es la gente de este pueblo?.
- Pues verá usted - dijo el viejo pensativo - no sabría decirle. ¿Cómo era la gente de su ciudad, de allá de donde viene? - preguntó.
- Ah, pues horrible - contestó el joven - Son terribles, los niños corren por la calle, la gente camina entristecida, los vecinos ni se conocen. Todo allí es amargura.
- Pues verá - contestó el viejo - lo siento, pero aquí la gente es exactamente igual, lo lamento.
- Muchas gracias viejo.
El joven arrancó su coche y entró en el pueblo."
Y es que en definitiva mucho de lo que nos pasa depende más de nuestra mirada sobre las cosas, de nuestros prejuicios que de la realidad en sí. Hay una frase en el Nuevo Testamento que dice que a los que creen todo les aprovecha para el bien, incluso los obstáculos del camino o las malas experiencias. Pero la condición es tener fe, confiar profundamente, una actitud positiva y una voluntad de no dejar que el mal te domine.

