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01 agosto 2014

Ilusión

El último nivel de metáfora en los libros de Alicia es éste: que la vida, vista racionalmente y sin ilusión, aparece como un cuento carente de sentido relatado por un matemático idiota.

– Martin Gardner en Alicia anotada

Vía Microsiervos.com

07 marzo 2012

Siete clases de españoles

Pío Baroja (13/5/1904)

Corría el año 1904 y aquella tertulia, que había abierto el gallego Ramón María del Valle-Inclán en el Nuevo Café de Levante, hervía por las noches con la flor y nata de los intelectuales de la Generación del 98 y los artistas más significados, entre ellos Ignacio Zuloaga, Gutiérrez Solana, Santiago Rusiñol, Mateo Inurria, Chicharro, Beltrán Masses o Rafael Penagos.

Y aquella tarde noche del 13 de mayo de 1904 el que sorprendió a todos los presentes fue Pío Baroja. Porque cuando se estaba hablando de los españoles y de las distintas clases de españoles, el novelista vasco sorprendió a todos y dijo:

“La verdad es que en España hay siete clases de españoles… sí, como los siete pecados capitales. A saber:

1) los que no saben;
2) los que no quieren saber;
3) los que odian el saber;
4) los que sufren por no saber;
5) los que aparentan que saben;
6) los que triunfan sin saber, y
7) los que viven gracias a que los demás no saben.

Unamuno y Benito Pérez Galdós aplaudieron a Baroja. Sobre todo por el último punto, el que dice “los que viven gracias a que los demás no saben”. Estos últimos se llaman a sí mismos “políticos” y a veces hasta “intelectuales”.

06 diciembre 2011

La caída de Gandalf (BSO) y Enya

Uno de los intensos momentos del libro y la película. Hay días en que me acuerdo de estas cosas, no sé por qué.

Y ya que estoy, otra pieza musical memorable aunque no salga en libros ni películas, Enya, por supuesto.

31 octubre 2011

Cuando pendas de una horca

Hoy he visto de nuevo la película y hay un diálogo en el comienzo de la tercera parte del "El Señor de los Anillos", "El Retorno del Rey", que me ha recordado lo de la oferta de "abandono definitivo" de la violencia de los terroristas de ETA. De repente hay un montón de políticos desatándose el cinturón y desabotonándose los pantalones de forma impúdica por un puñado de votos. Y este diálogo es el único, salvando las distancias, que me parece honesto con respecto al pasado de los mencionados terroristas. Hagan ustedes el cambio, es decir, a ver quién es quién en este diálogo (o debería serlo).
Situación: Saruman ha sido derrotado, está prisionero en lo alto de su torre sin poder hacer nada más que pedir acuerdos y clemencia, el rey Théoden, Aragorn, Gandalf y demás están al pie esperando que sea razonable, se rinda y ayude contra el enemigo. (El diálogo es del guión de la película, no del libro).

"Saruman: Has librado muchas batallas y arrebatado muchas vidas, Rey Théoden, y has hecho la paz después. ¿No podemos llegar a un acuerdo como antaño hicimos, mi viejo amigo? ¿No sellaremos la paz, tú y yo?

Théoden: Tendremos la paz. Viviremos en paz, cuando respondas por la quema del Folde Oeste, y por los niños que yacen muertos en él. Tendremos la paz, cuando la vida de los soldados cuyos cadáveres fueron descuartizados y tendidos muertos frente a las puertas de Cuernavilla, sean vengados. Cuando pendas de una horca, como festín de tus propios cuervos, tendremos la paz."

09 junio 2011

La bondad sobrevenida de los muertos

"Janus Senus" (nombre ficticio) fue un hitleriano convencido. Nunca levantó la voz contra ningún exterminio ni brutalidad del régimen nazi. Cuando estuvo en la cárcel soviética, colaboró con los comunistas organizando la misma convivencia de sus compañeros y denunciando a quienes le parecía que no eran buenos nazis. Al fin y al cabo a alguno había que sacrificar por el bien de todos. Liberado al fin, nunca se arrepintió ni pidió perdón por su nazismo y su colaboración tal vez más entusiasta de lo razonable con el régimen totalitario soviético. Sin embargo sus dotes de buen poeta han hecho que ahora se le considere un "referente ético".
Ustedes perdonen que les provoque el vómito moral, pero con éste me pasa como con el otro escritor admirador de totalitarismos sanguinarios, que no trago sus hagiografías ni siquiera porque hayan muerto. Esto no pasó en la edad media, pasó ayer.

Actualización: No deberían perderse esta entrada del blog de J. Pedro Quiñonero: Jorge Semprún, derogación de la moral y falsificación de la historia.
Cambien los regímenes y comprenderán de quién les hablo y de qué les hablo.

01 abril 2011

La belleza del mundo (I)

Porque la hay, a pesar de todo, es cosa de educar la mirada y aprender el arte de reconocerla aún en los rincones más extraños.

"Zeus ha terminado todas las cosas –dice un verso órfico-, y Baco les ha dado remate. Este remate es la creación de la belleza".

La belleza es la única finalidad aquí abajo. Como Kant dijo muy bien, es una finalidad que no contiene ningún fin. Una cosa bella no contiene ningún bien que no sea ella misma, en su totalidad, tal como se nos aparece. Vamos hacia ella sin saber qué pedirle. Nos ofrece su propia existencia. No deseamos otra cosa, la poseemos, y sin embargo deseamos más aún. Ignoramos totalmente qué es eso que deseamos. Quisiéramos llegar hasta detrás de la belleza, pero no es más que superficie. Es como un espejo que nos devuelve nuestro propio deseo de bien. Es una esfinge, un enigma, un misterio dolorosamente irritante. Quisiéramos alimentarnos de ella, pero solo es objeto de la mirada, aparece a cierta distancia. El gran dolor de la vida humana es que comer y mirar sean dos operaciones diferentes.

Ya los niños cuando miran largamente un dulce y lo toman para comerlo –casi lamentándolo, pero sin poder evitarlo- sienten ese dolor. Quizá los vicios, las depravaciones y los crímenes sean casi siempre (o siempre, en esencia) tentativas de comer la belleza. Comer lo que solo hay que mirar." (...)
Simone Weil

20 junio 2010

Se murió J. Saramago

Y es que el hombre tenía ya una edad que hacía prever que podía pasar lo inevitable. Tengo que reconocer en detrimento mío que no he leído ninguna obra suya. He escuchado charlas sobre su obra e incluso trabajos sobre libros suyos en un seminario de literatura, a mi me tocó otro Nobel distinto, H. Böll que, la verdad, me gustó bastante por dura que sea la literatura alemana a veces.
Con los obituarios me pasa lo que decía Nacha Guevara en su canción "los muertos son todos buenos". Parece que está feo decir algo malo de un finado, a no ser que sea de los personajes declarados como públicamente odiables, tipo Pinochet o algún monstruo similar. Los demás monstruos están declarados exentos de crítica. Digo esto porque, a lo que parece, J. Saramago era un gran escritor. Pero como sujeto de ideas la grandeza desaparecía por completo, con la mejor de las intenciones (cosa común a todo el mundo) sostenía la peor de las ideologías y apoyaba las peores dictaduras que se conocen en el mundo contemporáneo. Y, qué quieren que les diga, si no se arrepintió, tampoco hay que hacer como que no lo pensó o no lo dijo. Siendo férreo comunista, eligió Lanzarote para vivir, con su dinero podía haber elegido Cuba o Corea del Norte, lo más próximo al paraíso del proletariado que él soñaba, o incluso Venezuela, pero no, eligió esta decadente e infame sociedad occidental consumista. Pequeñeces.
Finalmente, me hace gracia la llantina hipócrita de quienes se escandalizan porque alguien diga esto queriendo acallar cualquier comentario que no sea un elogio o elegía del "gran" Saramago. Anda ya.

Actualizaciones que ya no lo son tanto: Otros hablan de lo mismo...
-Santiago González, "En la muerte de José Saramago".
-Paco Sánchez: "Saramago entre mis grandes".
-Y Juanlu: "Saramago murió, Dios vive".

18 junio 2010

Los límites de la cordura

"Cualquiera que haya de ser la última etapa de la historia, ningún hombre cuerdo duda ya de que estamos presenciando las primeras. Ya no hay diferencia de tono ni de clase entre el orden colectivista y el orden comercial ordinario; el comercio tiene su burocracia y el comunismo su organización. Las cosas privadas ya son públicas en el peor sentido de la palabra, es decir, son impersonales y deshumanizadas. Y las cosas públicas ya son privadas en el peor sentido de la palabra; esto es, son misteriosas y secretas, y están muy corrompidas. El nuevo tipo de Gobierno comercial combinará todo lo malo con todos los planes para un mundo mejor. No habrá excentricidad, ni buen humor, ni noble desdén del mundo. No habrá nada, salvo una cosa abominable llamada «servicio social», que significa esclavitud sin lealtad. Este servicio será uno de los ideales. Olvidé mencionar que habrá ideales. Los hombres más ricos del movimiento han manifestado muy claramente que poseen cierto número de estos pequeños consuelos. La gente siempre tiene ideales cuando ya no puede tener ideas".

G. K. Chesterton, "Los límites de la cordura"

16 junio 2010

A contracorriente

Bueno, traigo esta cita porque seguro que a alguno le parecerá chocante. Para quienes duermen esa especie de sueño de la razón que es vivir de tópicos y estereotipos, es como echarles un jarro de agua encima:

En Microcosmos dice Claudio Magris que «los cafés son una especie de asilo para los indigentes del corazón» y, algunos de sus propietarios, «son también benefactores que les ofrecen un amparo provisional frente a la intemperie». Más adelante señala que, en nuestro mundo, el bar y la iglesia son «dos lugares liberales, en los que no se pregunta, al que entra, de dónde viene y bajo qué bandera o distintivo milita; en la iglesia no hace falta además ni siquiera pagar la consumición, encender una vela está aconsejado pero no es obligatorio». Más aún, señala: «Tal vez hoy las iglesias sean uno de los sitios en los que se respira más libremente».

De Bienvenidos a la fiesta.

17 abril 2010

Te romperá el corazón

El Señor de los Anillos “contiene belleza capaz de atravesar como una espada, de quemar como el hierro frío; he aquí un libro que te romperá el corazón”.

C.S. Lewis

14 septiembre 2009

El mejor amigo del hombre

La frase se la había oído en la radio a D. Carlos Rodríguez Braun, insigne economista, liberal, socarrón y argentino. En más de una ocasión la he citado cuando la conversación deriva hacia frases que comienzan con "la culpa de eso...", nos gusta "echarle el muerto" a alguien, a quién sea. No importa que lleve siglos muerto en algunos casos. Todo menos aceptar la realidad y nuestra propia responsabilidad, todo menos buscar la solución e implicarnos en ella.
Ah, la frase es la que dice que el mejor amigo del hombre es el... chivo expiatorio, que perros ni que porras.
Y hoy, leyendo por ahí, se la he encontrado a otra bestia parda del periodismo que es D. Arturo Pérez Reverte:

"(...)Hay una palabra que nadie acepta, y que sin embargo es clave: vulnerabilidad. Hemos elegido, deliberadamente, vivir en una sociedad vuelta de espaldas a las leyes físicas y naturales, y también a las leyes del sentido común. Vivir, por ejemplo, en una España con diecisiete gobiernos paralelos, donde 26.000 kilómetros de carreteras dependen del Ministerio de Fomento y 140.000 de gobiernos autonómicos, diputaciones forales y consejeros diversos, cada uno a su aire y, a menudo, fastidiándose unos a otros. Una España en la que el Servei Meteorològic de Catalunya reconoce que no mantiene contacto con la agencia nacional de Meteorología, cuyos informes tira sistemáticamente a la papelera. Una España donde, según las necesidades turísticas, algunas televisiones autonómicas suavizan el mapa del tiempo para no desalentar al turismo. Una España que a las once de la mañana tiene las carreteras llenas de automóviles de gente que dice que va a trabajar, y donde uno de cada cuatro conductores reconoce que circula pese a los avisos de lluvia o nieve. Una España en la que quienes viven voluntariamente en lugares llamados –desde hace siglos– La Vaguada, Almarjal o Punta Ventosa se extrañan de que una riada inunde sus casas o un vendaval se lleve los tejados. Por eso, cada vez que oigo a un político o a un ciudadano de infantería cargar la culpa de una desgracia sobre los meteorólogos, no puedo dejar de pensar, una vez más, que nuestro mejor amigo no es el perro, sino el chivo expiatorio."


El artículo completo aquí.


04 septiembre 2009

Frases (V)

"El mal que existe en el mundo proviene casi siempre de la ignorancia, y la buena voluntad sin clarividencia, puede ocasionar tantos desastres como la maldad. Los hombres son más buenos que malos y, a decir verdad, no es ésta la cuestión. Sólo que ignoran más o menos, y a esto se le llama virtud o vicio, ya que el vicio más desesperado es el vicio de la ignorancia que cree saberlo todo y se autoriza entonces a matar. El alma del que mata es ciega y no hay verdadera bondad ni verdadero amor sin toda la clarividencia posible."

Albert Camus. "La peste."

09 agosto 2009

Mañana de domingo

"El banco es sumamente duro e incómodo, pero tú estás conmigo. Y ahora vamos a dormir. Cuando nos despertemos, necesitaremos mucha energía. Aún hay estrellas que brillan detrás de espesas nieblas. Mañana, Dios mío, envía un poco de sol"

Irmgard Keun. Después de medianoche (Nach Mitternacht, 1937)
De aquí.

18 junio 2009

¿Te dejas llevar?

"Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno.
Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar."

(C. S. Lewis)


Y yo creo que en nuestra sociedad hoy hace falta gente que se esfuerce en ir contra el viento, que se fortalezca en esa lucha y que se descubra realistamente a sí misma esforzándose por ser bueno.
Con la ayuda de Dios.
He dicho.

14 diciembre 2008

Saber ver

De Bienvenidos a la Fiesta, hoy que se pregona la memoria selectiva, una nota para pensárselo:


Anotación de Nicolae Steinhardt fechada en 1971:
«No lo sabía —la respuesta de aquellos a los que se les habla de tortura, de los campos de concentración, de las cárceles, de las confesiones forzadas de los acusados, de los internamientos de políticos en manicomios—, no es una disculpa válida. Nadie está obligado a inventar la pólvora o a descubrir la teoría cuántica. Pero, por otra parte, una inteligencia elemental es un deber. Sobre todo para un cristiano, que tiene que estar siempre alerta ante las tentaciones. Y la estupidez es una tentación. Y no sólo para un cristiano. Y esto a causa de una constatación experimental objetiva: nadie sabe nada, pero todo el mundo lo sabe todo.
La ignorancia, la estupidez, el paso a ciegas por la vida y por las cosas, o el paso indiferente son cosa del diablo. El samaritano no ha sido sólo bueno; también ha estado atento: ha sabido ver».

Nicolae Steinhardt. El diario de la felicidad (Jurnalul Fericirii, 1991). Salamanca, Sígueme, 2007; 634 pp.; trad. de Viorica Patea, Fernando Sánchez Miret y George Ardeleanu; ISBN: 978-84-301-1658-4.

28 septiembre 2007

La lectura.

No tengo tiempo de más, una frase de Vargas Llosa encontrada en Danieltercero.net:

"Nada enriquece tanto los sentidos, la sensibilidad, los deseos humanos, como la lectura. Estoy completamente convencido de que una persona que lee, y que lee bien, disfruta muchísimo mejor de la vida, aunque también es una persona que tiene más problemas frente al mundo."

03 junio 2007

En lo que hacemos...


Como en ocasiones anteriores, es el blog "Bienvenidos a la fiesta", el que me inspira al recordarme una de las hermosas escenas del libro El Señor de los Anillos.
(...)Esa gran idea de que los objetos están impregnados del espíritu con el que han sido hechos se menciona también en el capítulo «Adiós a Lórien» de El Señor de los anillos, cuando los elfos de Lórien entregan a los expedicionarios unas capuchas y unas capas, «de esa tela sedosa, liviana y abrigada que tejían los Galadrim. Era difícil saber de qué color era: parecían grises, con los tonos del crepúsculo bajo los árboles; pero si se los movía, o se las ponía en otra luz, eran verdes como las hojas a la sombra, o pardas como los campos en barbecho al anochecer, o de plata oscura como el agua a la luz de las estrellas. Las capas se cerraban al cuello con un broche que parecía una hoja verde de nervaduras de plata.
—¿Son mantos mágicos? —preguntó Pippin mirándolos con asombro.
—No sé a qué te refieres —dijo el jefe de los Elfos—. Son vestiduras hermosas, y la tela es buena, pues ha sido tejida en este país. Son por cierto ropas élficas, si eso querías decir. Hoja y rama, agua y piedra: tienen el color y la belleza de todas esas cosas que amamos a la luz del crepúsculo en Lórien, pues en todo lo que hacemos ponemos el pensamiento de todo lo que amamos».
Es una escena llena de esa magia que afirma desconocer el Elfo jefe. La magia del amor a la tierra, al aire y a la luz, al agua que salta en la rivera y al pájaro que se mueve de rama en rama. Al olor de la tierra al amanecer de los días de verano y la hierba nueva de la primavera. La magia de las cosas hechas con pensamientos de amor y entrega. Como cuando escribes un texto para que alguien, en algún lugar, lo lea y comparta contigo el estremecimiento al contemplar el crepúsculo de un atardecer en los comienzos del otoño, cuando el aire ha comenzado a enfriarse y percibes la cercanía de las nubes preñadas de lluvia. O el escalofrío que la hierba invernal cuajada de escarcha provoca en los huesos.
Añoras que otros puedan sentir que pones amor y tus mejores pensamientos en lo que haces, te duele ver su indolencia ante lo bien hecho, ante lo trabajado con esmero. A pesar de todo, no puedes evitar poner lo mejor en lo que haces mientras te ronda la tentación de no perder el tiempo con quien no sabrá apreciarlo.