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10 noviembre 2012

Una semana pasada por agua...



La semana se despide bastante pasada por agua, gracias a Dios. Y eso que nunca llueve a gusto de todos, porque después de la pertinaz sequía padecida, este abrirse de los cielos en agua va, se nos antoja excesivo por repentino. Pero es que así son las cosas, un día hace daño el exceso de lluvia y otro su prolongada ausencia. Así que disfrutemos de lo que haya mientras dure.
La semana nos ha dejado a Obama cuatro años más en el poder, “four more years”, que dice el tuit escrito por el mismo Barack (o por un estupendo equipo de propaganda que le acompaña) y que se extendió como un virus por la red reenviado millones de veces. Grandes desafíos para el representante del imperio tanto en lo económico como en lo social. A pesar de lo diferente que son los americanos, tan odiados, tan imitados, tan necesarios para los snobs europeos (aunque sólo sea para denostarlos y sentirse superiores), la progresía tiene los mismos tics aquí que allí, cierta tendencia a la ingeniería social en forma de imposición de lo políticamente correcto como ideología y práctica única y verdadera.
Entre nosotros parece que hay voluntad de afrontar un tema tan terrible como son los desahucios de tantas familias víctimas de la crisis que estamos padeciendo. No es fácil este punto porque se escucha mucha demagogia y lo hace falta son medidas sensatas que ofrezcan una salida que proteja a los más desfavorecidos sin hacer un roto peor a medio o largo plazo. A ver si nuestros políticos son capaces de ponerse de acuerdo y tomar una decisión sensata y razonable, está por ver.
También resulta que contra lo que dice la constitución en su artículo 32, simplemente porque la sociedad así lo pide, el tribunal constitucional ha decidido que la unión de dos personas del mismo sexo es también un matrimonio. Lo que no sé es si en su fallo, hay una disposición derogatoria del sentido común o de la misma realidad. Si la realidad no se ajusta a los deseos, también podrá ser derogada. Y conste que dos personas del mismo sexo tienen derecho a ser todo lo felices que quieran y puedan con todas las garantías legales, pero eso no es un matrimonio, qué quieren que les diga. Con motivo de esto hay una tormenta en ciertos foros donde los ultras de un lado y del otro andan insultándose y acusando al otro lado de insultarles, lamentable. Tan complicado es respetar la ley y no estar de acuerdo… o estar de acuerdo con la ley y respetar al que discrepa… parece que sí.
Mientras tanto aún estamos conmocionados por las muertes del Madrid Arena, especialmente nos toca la de la chica cuya familia donó sus órganos y el juez impidió que se extrajeran por motivos procesales. El testimonio de fe de su familia ha resultado también un rayo de luz entre tantas sombras como tiene la actualidad. Lo lamentable del asunto se vuelve esperpento viendo a los políticos de un lado y otro utilizar el incidente para aporrearse mutuamente. La idea no es implementar soluciones para que no pase, sino hacer sangre al contrario al precio que sea. Así nos va.
La tira cómica del día es una en la que dos padres hablan en un bar, uno dice: “tengo cuatro hijos con tres mujeres distintas”, el otro le contesta, “eso no es nada, yo tengo tres hijos con cuatro reformas educativas distintas”. Y es que no ganamos para reformar lo que parece no tener arreglo mientras no se afronten con realismo los verdaderos problemas que tiene, hasta ahora, sólo se ven palos de ciego. Por cierto, un tremendo párrafo de Jean-Paul Brighelli, profesor universitario y ensayista francés al respecto de la pedagogía que ha inspirado las últimas reformas educativas, dice tal que así: "Sabemos por Rousseau que todo pedagogo convencido, bajo el pretexto del 'contrato social' y la 'educación cívica',  oculta (apenas) un tirano, mientras que el elitismo entendido es, de acuerdo con los hechos, la forma más elevada de la verdadera democracia -educación de todos aquellos que puedan educarse, y no la reductio ad mediocritam impuesta por esos siniestros imbéciles a los que tanto les gusta podar todo lo que sobresale". (Ambas perlas descubiertas gracias al Café de Ocata.)
¿Se librarán las próximas reformas educativas de la trampa pedagógica de reducirlo todo a la mediocridad más políticamente correcta? Más nos vale o pronto estaremos gobernados por mediocres a los que sólo pueden asesorar gente aún más lerda y tras la reciente experiencia de Pajines, Bibianas y Blancos, algo deberíamos haber aprendido.

23 febrero 2007

La asignatura de religión y el Tribunal Constitucional.

Leo, con cierta sorpresa, el resumen de prensa sobre el fallo del TC respecto al despido de una profesora de religión de Canarias. Lo primero, no fue un despido, sino que no se le renovó el contrato por la razón que sea. Por lo visto por ser una señora divorciada y vuelta a casar. Pero según se desprende de sus declaraciones y comentarios, su actitud respecto a la Iglesia y la moralidad cristiana no son las más adecuadas para su idoneidad como profesora de religión. No puedes enseñar cabalmente algo en lo que, de hecho, no crees, me parece a mi. En todo caso quien decide la idoneidad creyó que era así y listo. A lo mejor se pasó de estricto en un primer momento, la vida da muchas vueltas y fue un juicio excesivamente quisquilloso. Pero en un segundo momento, la reacción de la profesora, lejos de ser la de una miembro de la Iglesia, fue de rechazo, denuncia, publicidad negativa, etc. Por si cabía alguna duda, esto segundo es más que suficiente para no renovarle, en eso si estoy de acuerdo.
Analizando la noticia tal como la presenta El Mundo, uno concluye que en España no cabe un tonto más (como suele repetir Carlos Herrera).
Veamos:
Galayo Macías, que está suspendida en el ejercicio de la docencia como profesora de religión desde hace siete años se ha mostrado "indignada" por la sentencia del TC, que llevará al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Según la docente, "parece que estamos en la época de la Inquisición porque si te separas de tu marido, te vas de copas, tienes un hijo soltera o te afilias a un sindicato, te retiran esa idoneidad".
Primera majadería, como puedes contratar a alguien así. Si te vas de copas no te echan (si eres alcohólico y eso afecta a la docencia, puede, ¿te parecería bien que el/la profe de tu hijo llegara borracho a clase con frecuencia?), ni la Iglesia, ni nadie. Lo de tener hijos de cualquier manera, casarse y divorciarse y volverse a casar, empieza a chirriar con la enseñanza cristiana que imparte, ¿o eso no lo imparte porque no está de acuerdo con ella? La mención, absurda y ridícula, de la Inquisición en la misma frase da a entender el gazpacho mental que la hace poco idónea para la clase de religión, insisto.

"No soy cura, ni monja, ni he hecho voto de castidad", sin embargo, a "los curas pederastas no los retiran y dan clase de religión" católica, criticó Galayo, quien consideró una "aberración" esta primera sentencia del TC sobre este asunto, que afectará -advirtió- a otros 14 casos similares al suyo sobre los que está pendiente de pronunciarse.
Segunda majadería. Ni falta que le hace a lo primero, lo segundo es una gilipollez y una mentira para calumniar y nada más. ¿Y quiere que la readmitan? Y por supuesto, el TC es aberrante, no como ella que sí que sabe lo que es justo, honesto y religioso. Anda.

Ahora aparece otro que si que tiene las ideas como para echar a correr de claras y diáfanas, Luis Guridi (vicepresidente de la Asociación Nacional de Profesores de Religión ¿católica?). Por supuesto, también para él, el TC está completamente equivocado, qué sabrán esa panda de magistrados del tres al cuarto...
A su juicio, el Constitucional confunde a los profesores de Religión "con sacerdotes o monjas" cuando "los docentes no tienen voto de obediencia a los obispos y además son "mayoritariamente laicos o seglares". Según Guridi, la misión de los profesores de Religión no es dar catequesis o adoctrinar a los alumnos sino "decir lo que la Iglesia piensa".

Así que de todos los miembros de la Iglesia, los "laicos o seglares" no tienen que obedecer a los obispos, sólo los que han hecho "voto". Y eso es lo que la Iglesia piensa y lo que tiene que enseñar a los alumnos... ¿a este dónde le dieron el certificado de idoneidad? Pero no acaba aquí la cosa, verán ustedes.
El vicepresidente de la Asociación Nacional de Profesores de Religión criticó este fallo porque, a su juicio, va a ser "un paso más hacia el talibanismo absoluto católico" y comparó la situación actual con el "nacionalcatolicismo" de los años cuarenta y cincuenta.

Como dijimos, la majadería no conoce límites. Después de tan sesudas afirmaciones (seguro que él vivió esos años) ¿cabe alguna duda de si es idóneo para el puesto? Con este "nivel" de análisis intelectual y social, con sindicatos pidiendo la censura de las opciones religiosas ajenas (para qué la DD. de Derechos Humanos, anda), ¿qué conclusión podemos sacar?


PD.: Declaración de Derechos Humanos:
Artículo 18
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en publico como en privado, por la enseñanza, la practica, el culto y la observancia.
Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 26
(...)
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.


Actualización: La Constitución Española de 1978.
  • Titulo I. (...)
    • 2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las materias ratificados por España.
    • Capitulo Segundo. Sección primera. (...)

      Artículo 16
      1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

      2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

      3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.