Una bitácora personal e intransferible. Me permitan decir que soy dueño de lo que digo, no de lo que la gente entiende.
15 agosto 2008
El mercado de trabajo.
13 agosto 2008
El sida y la Iglesia
Gaceta :: La Iglesia católica lidera la lucha mundial contra el sida
La Iglesia católica lidera la lucha mundial contra el sida
Los datos derriban el mito. El 27% de los recursos que se destinan contra la pandemia proviene de esta institución, frente al 44% que aportan todos los gobiernos del mundo juntos
La Iglesia católica lidera la lucha mundial contra el sida
Javier Táuler
Madrid.- EL amor, el cariño y el trato que he recibido de los cooperantes de Cáritas Internacional me han mantenido con esperanza. De hecho, le debo mi vida a los trabajadores religiosos. Ellos me han hecho revivir. "Estaba realmente asustada por mi muerte, pero ahora ya no”. Son las estremecedoras palabras de una de las 2,5 [¿millones de?] personas infectadas por VIH en India. Y es una de las muchas personas que participa en uno de los cientos de programas que desarrolla Cáritas Internacional. Según el último informe de Onusida, Situación de la epidemia del SIDA 07, en el mundo hay 33,2 millones de infectados con VIH. La región más afectada es la zona de África Subsahariana (22,5 millones).
El papel de la Iglesia
Palabras como muertes, infecciones, preservativos, ayudas internacionales salen a la palestra cuando se habla del problema del sida. Pero, ¿qué decir del papel de la Iglesia en este asunto? En la actualidad, el 27% de las instituciones que combaten el VIH en el mundo pertenecen a la Iglesia católica. O lo que es lo mismo: uno de cada cuatro enfermos de sida son atendidos por instituciones católicas.
Entre los recursos que destina la Iglesia católica para combatir la pandemia, se encuentran 5.256 hospitales, 17.530 dispensarios, 577 leproserías y 15.208 residencias para ancianos. A esto hay que añadir las numerosas instituciones que están implicadas en la lucha contra el sida. Junto a Cáritas Internacional, que opera en 107 países, hay otras muchas organizaciones que reman en la misma dirección. Es el caso de congregaciones y asociaciones internacionales como las Vicentinas, Comunidad de San Egidio, Camilianos, Juaninos, Jesuitas, religiosas de la Madre Teresa, el Hospital del Niño Jesús de la Santa Sede o Farmacéuticos católicos.
Monseñor Vitillo, consejero de Cáritas Internacional, que participa en la Conferencia Mundial del SIDA, que se está celebrando en México del 3 al 8 de agosto ha explicado recientemente la labor que realiza la Iglesia católica en este asunto. El primer punto, señala, consiste en “enseñar a la gente tanto los hechos relativos a la pandemia, como los valores permanentes que deberían fundamentar nuestra respuesta.
Esto incluye tanto la prevención de la ulterior difusión del virus —con medidas como la abstinencia sexual fuera del matrimonio o la fidelidad conyugal— como el amor a los enfermos, la solidaridad, la superación de la discriminación y el rechazo”. La segunda misión es “servir a las personas”. En este sentido, Vitillo explica que “además de Cáritas otras muchas organizaciones católicas que están trabajando para ayudar a las personas que están afectadas por el VIH”. En tercer lugar, el consejero de Cáritas Internacional, apunta que la Iglesia ofrece “atención pastoral a las personas que conviven con el virus.
Muchas personas que conocen de primera mano el impacto del virus tratan de profundizar su relación con Dios, especialmente cuando tienen que afrontar el desafío que les plantea el virus a ellos o a sus seres queridos”. Para coordinar todos los esfuerzos Juan Pablo II creó la Fundación El Buen Samaritano, que hasta el momento ha dispensado antirretrovirales a más de 20 países.
12 agosto 2008
Es triste, pero...
aquí estoy yo y vengo voceando,
buceando, mejor, entre la niebla;
ahorcándome la voz entre los álamos.
Ganándome el sudor con este pan,
ganándome la vida con las manos,
ganándome el dolor con el placer,
ganándome la envidia con el salmo.
Ganándome la muerte con la vida,
voy consiguiendo todo sin el llanto,
que soy la mujer fuerte que se viste
y medita mirando el calendario.
Es triste, y porque es triste, lo confieso,
cuesta mucho vencerse, sin embargo,
intenta dar un beso al enemigo
verás que sale luz de tu costado.
(Gloria Fuertes)
11 agosto 2008
¿Y Dios...?
como un jueves cualquiera
-no necesariamente santo-;
siempre ahí,
en medio,
entre la fe y el espanto.
(Gloria Fuertes)
10 agosto 2008
Terrible
Pero lo del vídeo es estremecedor por lo que demuestra: por dinero los médicos y los psiquiatras son capaces de cualquier cosa, seres repugnantes.
El vídeo es muy fuerte, lo aviso.
09 agosto 2008
La viña.
Delante de mi casa hay una viña
y pasa el sol delante de mi huerto
al lado del jardín reposa el río
y aquí en el corazón reposa el sueño.
Hay un jardín que da peras al olmo
y hay una paz con música de incienso.
Existe en la comarca la justicia
existen hombres puros en el techo.
Nadie tiene dolor, el aire es limpio
puedes sentarte al lado de un labriego.
Pero esto que yo digo debe estar,
detrás del cementerio.
(Gloria Fuertes)
04 agosto 2008
Negocio de muerte: el aborto en España.
No he podido resistir la tentación de traer aquí el artículo de Forum Libertas titulado "Aborto, delitos y El País", me parece que lo deja muy, muy clarito. Lean, lean. El pasado domingo, El País adoctrinaba una vez más desde un editorial de título confuso, pero de intención y desarrollo claro: “Aborto desfasado”. Su contenido no era presentar el aborto como una realidad desfasada para una sociedad que quiera progresar en todos los ámbitos (también en el de su humanización) sino que centraba su discurso en cargarse en nombre de la protección a la mujer la actual legislación, que despenaliza tres supuestos. Su frase final no tenía desperdicio: “lacuestión es si las mujeres españolas pueden seguir sometidas a una ley Es fastuoso. Ni una sola referencia al hecho de que España se haya convertido en el emporio de la práctica masiva del aborto ilegal. Ni una sola consideración sobre la realidad de que aquí vienen –ahora menos por el caso Morín- mujeres de países donde existe la ley de plazos, que ahora se vende como panacea. Multitud de francesas, holandesas, danesas, vienen a España. La pregunta es por qué vienen si en sus países se puede abortar durante las 12, 14 y en Holanda las 24 primeras semanas. Las italianas, otro grupo numeroso tienen una ley de plazos de 90 días, y a pesar de ello constituyen un flujo de clientas considerable, al igual que las francesas. La razón de estos desplazamientos y los costes que comportan es, simplemente, que aquí se aborta con independencia de la semana de embarazo y con cualquier motivo, porque aquí políticamente -y El País colabora en ello- se protege un negocio que se lucra con esta horrible tarea: la de matar a los seres humanos en el vientre materno, porque España es el único país de Occidente donde el aborto es libre, ilegal, pero libre. El problema de este país no es disponer de una ley de plazos, sino de algo más elemental, del cumplimiento de la ley. Con su línea editorial, El País lo único que hace es fomentar la impunidad ante este tipo de delitos. ¿De qué servirá una ley que diga que solo se puede abortar hasta la semana 12, si después las clínicas continúan practicando como hasta ahora el aborto libre, y nadie, absolutamente nadie, ni gobiernos, ni jueces ni fiscales se dedican a controlarlo? Como hasta ahora, se falsearán los datos para demostrar que solamente eran 12 semanas; como hasta ahora se emitirán informes falsos; como hasta ahora se manipularán las ecografías: como hasta ahora se dictaminarán enfermedades imaginarias que para nada ponen en riesgo la vida de la mujer. Evidentemente el aborto está desfasado pero no por la legislación española, que en definitiva es la misma que existe en el Reino Unido y en Finlandia, que no son países particularmente retrógrados, sino porque la ciencia tiene unos mejores conocimientos que han permitido determinar que el aborto comporta un riesgo importante para la salud de la madre, especialmente la psíquica. Toda aquella teoría de que un embarazo no deseado podía provocar un trauma permanente a la mujer, ha pasado a la historia. Lo que puede dejarla afectada para siempre, es precisamente lo que se promueve, el aborto. Como siempre detrás de las afirmaciones favorables a este tipo de práctica, impera el oscurantismo, y la ausencia de un principio de racionalidad. Cuando la mujer queda embarazada, todo su cuerpo, su unidad biológica y psíquica es preparado para este proceso. La interrupción traumática del mismo significa un acto contra la propia naturaleza de la mujer, y esto evidentemente tiene consecuencias negativas para ella. También ahora la medicina perinatal permite considerar que un ser humano no nacido es viable a partir de la semana 21-22. Esto sólo ya debería representar un corte riguroso para aquellos que defienden el aborto, porque ahí ya no hay feto, ya no hay aborto, hay en todo caso, Así mismo los datos nos muestran las temibles consecuencias económicas y sociales de esta lacra. España, que se va hundiendo en la crisis demográfica, sacrifica ya a 1 de cada 5 nacimientos. En la próxima década lo hará en la proporción de 1 a 3. Esto significa una sangría económica extraordinaria que castigará con fuerza a partir del 2020 y sobre todo a partir del 2030. Significa una pérdida de renta y de ingresos de la Seguridad Social, que no pueden ser compensados por la inmigración. El aborto empobrece al país, como se muestra en este estudio de marzo de 2008 del Instituto del Capital Social de la Universidad Abat Oliba . La cuestión de fondo es esta: si el aborto daña a la mujer, impide la vida al no-nacido, y es perjudicial para el desarrollo económico del país ¿por qué se defiende y se promueve en lugar de educar y preparar para convertir esta sociedad en una comunidad humanizada, solidaria y capaz de generar vida? ¿Alguien puede creer seriamente que los hombres y mujeres de una sociedad como la nuestra, que cada vez aceptan y practican en mayor medida la muerte del hijo concebido por razones de comodidad, de oportunidad, económicas, después se manifestarán con actitudes solidarias y un punto El aborto consolida el individualismo y el egoísmo más acérrimo como cultura de una sociedad. Y en nuestro caso, además, cultiva el fraude de ley. El País, contribuye esforzadamente a todo ello.
que aún permitiéndoles abortar lo hacen con unas tutelas y con un coste
cada vez menos asumible”.
infanticidio.
sacrificadas hacia terceras personas a las que nada les une, excepto que necesitan de su ayuda?
01 agosto 2008
Crisis, what crisis?
De "España se va al carajo".
Actualización: Letra de "Poor boy", "Pobre chico" del disco de Supertramp "Crisis, what crisis?".
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