
Curiosamente casi nadie se queda indiferente, algunos recalan en la tristeza, otros en la alegría de la frivolidad más descerebrada, unos cuantos en la majadería más ridícula... pero siempre hay quien es capaz de transcenderlo todo y encontrarse con el que vino y continua viniendo para cumplir promesas de curación y sanación del ser humano y de su historia. Dios quiera que tú seas uno de estos últimos.
Está alegre y déjate sentir la auténtica Navidad.
Salud.
Feliz navidad, Rafael
ResponderEliminarGracias...
ResponderEliminar# Rafael, llego tarde para lo de la Navidad pero feliz 2007 que cunde más xD
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