"La libertad de conciencia no puede ser una excusa permanente para desobedecer la ley".
Awesome, que dirían los ingleses, alucinante. ¿De quién es la frase?
1.- F. Franco
2.- Lenin.
3.- Stalin
4.- Mussolini.
5.- Francisco Caamaño.
Si es que tenemos demasiadas libertades y la perniciosa costumbre de pensar diferente del whisful thinking a que nos quieren conducir.
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Rafael B.
a las
01:04
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Música para una veraniega mañana de domingo.
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Rafael B.
a las
08:00
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Y es lo que pasa si ves como este castillo cambia de forma, se vuelve de geometría imposible o incluso parece implosionar sobre sí mismo. Impresionante.
APPARATI EFFIMERI Tetragram for Enlargment from Apparati Effimeri on Vimeo.
Encontrado en fogonazos.com.
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Rafael B.
a las
00:27
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En algún lugar he leído que Santiago Carrillo, ese gurú de la ética y la política del siglo XX (es coña), ha dicho que el Papa ha copiado a Marx y se me ha ocurrido traeros esta viñeta que describe muy bien el nivelazo en que se mueve la gente, eso después de reír un rato porque lo mayor no quita lo mentecato.

La viñeta es de aquí.
Actualización: Parece que mi paisano J. A. Gómez Marín coincide un poquito conmigo y eso que no hemos hablado del tema:
En un comentario tan ingenuo como majadero, Santiago Carrillo ha pontificado que el papa ha copiado a Marx en algunas cosas al escribir su flamante encíclica “Caritas y veritatis”: ya hay que haber leído poco a Marx, estar gagá o ambas cosas...El resto del artículo aquí.
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Rafael B.
a las
10:20
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Traducción libre de: "Shot In The Back Of The Head" de Moby.
Por
Rafael B.
a las
17:08
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No he leído aún la nueva encíclica de Benedicto XVI y, sin embargo, ya he leído reacciones, sospecho que de algunos que sólo han leído la introducción o resúmenes ajenos, pero sólo es una sospecha.
En todo caso me llama la atención la reacción de los sectores más conservadores o liberales, dado que, al parecer, la encíclica carga contra el capitalismo o el liberalismo más clásico y propone cierto "intervencionismo" y redistribución de los recursos. No sé de qué se sorprenden puesto que eso es doctrina común en los documentos previos sobre lo social, raro sería que el Papa escribiera ahora una loa a los mercados.
Como aún no la he leído y para no meterme en berenjenales, diré que la encíclica, como otros documentos, no quiere ser un programa de actuación política, sino que está más bien en la línea de una reflexión ética y evangélica sobre la asuntos actuales a la luz también de las ciencias sociales. De ahí sólo pueden sacarse principios y, si me apuran, un poquito de aliento utópico de que las cosas deben y pueden cambiar si nos lo proponemos, una inspiración para encontrar un rumbo humano en el trabajo diario, no un programa de actuación, eso es cosa personal.
El problema es cuando el político que tiene que hacer y realizar lo concreto responde con utopías en lugar de sabiendo qué hacer y cómo hacerlo, es para echarse a temblar.
Dicho de otro modo, que el filósofo inspire al político, pero si el político se dedica a hacer filosofía, ¿quién gobierna realmente?
En todo caso me llama la atención la reacción de los sectores más conservadores o liberales, dado que, al parecer, la encíclica carga contra el capitalismo o el liberalismo más clásico y propone cierto "intervencionismo" y redistribución de los recursos. No sé de qué se sorprenden puesto que eso es doctrina común en los documentos previos sobre lo social, raro sería que el Papa escribiera ahora una loa a los mercados.
Como aún no la he leído y para no meterme en berenjenales, diré que la encíclica, como otros documentos, no quiere ser un programa de actuación política, sino que está más bien en la línea de una reflexión ética y evangélica sobre la asuntos actuales a la luz también de las ciencias sociales. De ahí sólo pueden sacarse principios y, si me apuran, un poquito de aliento utópico de que las cosas deben y pueden cambiar si nos lo proponemos, una inspiración para encontrar un rumbo humano en el trabajo diario, no un programa de actuación, eso es cosa personal.
El problema es cuando el político que tiene que hacer y realizar lo concreto responde con utopías en lugar de sabiendo qué hacer y cómo hacerlo, es para echarse a temblar.
Dicho de otro modo, que el filósofo inspire al político, pero si el político se dedica a hacer filosofía, ¿quién gobierna realmente?
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Rafael B.
a las
10:02
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