20 mayo 2007

Políticos de aquí y de allí.

Uno está ya bastante curado de sorpresas en el mundo de la política y sus estomagantes rifirrafes, sin embargo, en ocasiones hay algo o alguien que me sorprende positivamente. La noticia de que el recién elegido Sarkozy en Francia está dispuesto a incluir a "destacadas personalidades" de la izquierda en su gobierno es de esas cosas que aún pueden sorprenderme. Como lo es también el tono y las ideas expresadas por uno de sus ministros de izquierdas que me hace soñar con esa versión socialdemócrata de la izquierda que en España quiso ser y parece que nunca llegó lograrse, menos aún desde el año 2000, año en que parece que se decidió que para llegar al poder había que hundir al oponente por cualquier medio y culparlo de la extinción de los dinosaurios si era necesario, alcanzando nuevas cotas de miseria intelectual y moral. Me pasa como con la reacción de la oposición inglesa con ocasión de los atentados islamistas de Londres, viendo la diferencia con la actitud de la española el 11M, me habría querido nacionalizar inglés.
En fin, para que sepan de lo que hablo les invito a leer la explicación de uno de esos ministros del nuevo gobierno francés que ha aceptado.

Tanto fuera de nuestras fronteras como en su interior, he sido siempre y continúo siendo un militante de todos estos combates que han sustentado la grandeza de nuestro país. Desde 1968, en Biafra como en la ONU y en Kosovo, pasando por "Médicos sin Fronteras", "Médicos del mundo" y otras muchas expresiones de la sociedad civil, he actuado en defensa de los mismos ideales de solidaridad y progreso. Como ministro, defenderé estos valores de la diplomacia francesa.

En cerca de cuarenta años de acción humanitaria y batallas políticas en defensa de los derechos humanos, movilizamos el mundo en los ámbitos de la diplomacia, la salud o la protección de las minorías. Proseguiremos nuestros esfuerzos construyendo una mundialización más justa, una Europa más fuerte, y encontrando para Francia la ambición que le asigna su historia.

Siempre he sido y continúo siéndolo, un hombre libre, militante de una izquierda abierta, audaz, moderna, en una palabra socialdemócrata. Al aceptar hoy trabajar con gente que sobre muchos temas no piensa como yo, no renuncio a mis compromisos socialistas. Participé en la campaña de Ségolène Royal y voté por ella en las dos vueltas de la elección presidencial porque me parecía representar una oportunidad para la izquierda. Francia ha decidido: esta etapa ha sido ya superada. Seguiré reflexionando y actuando, con todos los espíritus abiertos, para que exista finalmente una socialdemocracia francesa.

La política exterior de nuestro país no es ni de derecha ni de izquierda. Defiende los intereses de Francia en un mundo que se reinventa cada día. Debe ser decidida e innovadora. Al hacerme el honor de proponerme dirigir la diplomacia de Francia, el Presidente de la República no se imaginó que me convirtiera en sarkozysta. Algunas de mis convicciones no son las suyas y recíprocamente. Esto anuncia, espero, felices cambios de estilo, de análisis y de época. A esta actitud le corresponde un hermoso nombre: apertura.

Sé que algunos de mis amigos me reprochan este nuevo compromiso. A éstos, les pido confianza: mis ideas y mi voluntad siguen siendo las mismas. Si un día me pillan en el flagrante delito de la renuncia, les pido que me lo echen en cara. Garantizo que ese momento no ha llegado.

No tengamos miedo del futuro; miremos más allá de los enfrentamentos partidistas. Formo parte de un Gobierno creado para actuar y para ser útil a Francia, a Europa y el mundo. Se me juzgará por mis resultados.


Bernard Kouchner es ministro de asuntos exteriores y europeos de Francia.
Vía: "El Café de Ocata".

2 comentarios:

Gregorio Luri dijo...

Gracias, Rafael. Me llevo tu enlace para mi café.

Rafael B. dijo...

La verdad es que tengo tu blog en el blogroll de bloglines desde hace bastante tiempo, pero hasta ahora no te había añadido al de mi blog.
Gracias por pasarte por aquí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...