30 mayo 2009

Educación y políticos

Navegando por la web "Bienvenidos a la fiesta", encuentro bastantes perlas que no resisto la tentación de compartir con ustedes. Hace ya años un compañero que trabaja de maestro me decía que todos los programas electorales de todos los partidos, colocan la educación como prioridad indiscutible. Pero que en cuanto ganan las elecciones se olvidan y pasan a formar parte de las promesas de las siguientes elecciones.
Otro aspecto es la tentación de utilizar la educación como vía de adoctrinamiento sin más. Sobre este particular es sobre el que opinó Chesterton (negritas mías):

Leyes educativas

A raíz de que una política de su tiempo comentó un día que «debemos cuidar a los niños de los demás como si fueran los nuestros», Chesterton escribió un furioso artículo titulado El niño. En él señalaba cómo esa persona no se refirió a los casos difíciles que justificarían una intervención de las autoridades, sino que hizo una generalización desde el primer momento: daba por sentado que se ocuparía de cualquier niño como si fuese suyo, con una frase casual revelaba el «supuesto profundamente plutocrático» de que «los niños nacen bajo el poder y la protección de una clase gobernante...». El significado de la frasecilla en cuestión queda de manifiesto si observamos que «quien dice que va a tratar a los hijos de los demás como si fuesen suyos es exactamente igual que quien dice que tratará a las mujeres de los demás como si fueran suyas». Y es que, a esos políticos que nos gobiernan y a esos funcionarios que les secundan, hay que recordarles y «enseñarles la existencia de la propiedad privada y sobre todo la existencia de la vida privada».
G. K. Chesterton. «El niño», Correr tras el propio sombrero (On Lying in Bed and Other Essays). Barcelona: El Acantilado, 2005; 628 pp.; selección y prólogo de Alberto Manguel; trad. de Miguel Temprano García; ISBN: 84-96489-27-2. El artículo original está en All I Survey.

27 mayo 2009

¿A qué huelen las nubes?

O bien, ¿a qué huelen las cosas que no huelen? Sí, lo han adivinado, es de un anuncio de compresas. Pero define también un modo de pensar, una forma de analizar la realidad desde la insustancialidad más peligrosa. No es una novedad, no es privativo de la Sra. Ministra de Igualdad, la banalización de algo es el primer paso para declarar un terreno yermo y parcelable al gusto moral del usuario. Abortar y "ponerse tetas", abortar y sacarse una muela o quitarse un lunar. Ya se sabe, si no es humana la cosa que está dentro de esa mujer, por muy viva que esté, es extirpable sin miramientos. De todas las operaciones que una menor de edad puede hacerse sin permiso paterno, para ella esa es una más. Lástima que la realidad le lleve la contraria. Porque muy enferma tiene que estar moralmente una sociedad y sus individuos si considera el aborto una fruslería quirúrgica sin transcendencia social o familiar.
Luego está lo de la hija de Chaves, ¿de qué se extrañan? Una vez fuera del oasis mediático andaluz, estos pequeños vicios pueden ser un problemilla a lo mejor.
En fin.

25 mayo 2009

Rayos y truenos

Rayos filmados en alta velocidad, impresionante.

24 mayo 2009

22 mayo 2009

Saldremos de la crisis

Que, según Quino, no es lo mismo que...


Visto en Tecme y Puma.

21 mayo 2009

Interferencias morales

Aún a riesgo de seguir demasiado el mismo tema, no puedo evitar compartir con vosotros la reflexión del amigo Gregorio Luri en su blog sobre las "interferencias" de los padres en la vida de los hijos. Creo que él lo expresa bastante bien, yo sólo reafirmo mi expresión de ayer... ¡en manos de quién estamos! (negritas mías).


Voy a dejar el asunto del aborto de lado. Se supone (o supongo yo, ingenuo de mi) que si un padre o una madre deciden interferir en la vida de su hija (dejo de lado también el hecho de que vivir en familia es vivir en una continua interferencia) no es por amargarle la existencia, sino porque tienen algo que decirle. Porque, por ejemplo, tienen unos determinados valores (que no entro a juzgar) de acuerdo con los cuales guían su conducta familiar. Pero nuestro gobierno no solamente se considera plenamente legitimado para controlar las interferencias morales en el seno de una familia, sino que, por ello mismo, se autoerige en la única institución capacitada para interferir familiarmente. ¡Toma ya! Se autoconcede a sí mismo una dignidad moral superior, puesto que es capaz de discriminar entre las buenas y las malas interferencias. Con lo cual ZP parece estar convencido de que es su visión moral del mundo la única que puede salvarnos de nuestras retorcidas e hipócritas intenciones interfirientes.

Debemos estarle, por lo tanto, agradecidos.

¿Qué sería de nosotros sin este noble prócer?

19 mayo 2009

Pero qué es entonces...

Ya lo decía Cortazar sobre aquella idea de hacer Ministro en el Gobierno de Perón, a un tarado amigo de Evita.
-Lo malo de hacer Ministro a un ignaro, es que al resto de boludos, como poco, tienes que hacerlos Gobernadores.
Pues en ese proceso andamos por estos lares....

Reflexión que se antoja atinada en el blog de Natalia Pastor sobre la aseveración de nuestra ministra del concepto que según parece ha hecho en una entrevista en la cadena amiga, la SER, un feto de 13 semanas no es un ser humano, "un ser vivo es, claro, lo que no podemos hablar es de ser humano".
Verdaderamente la única reflexión posible es fácil, ¿y qué lleva esa señora dentro entonces? ¿Un alien, un delfín, una lechuga?
Cuando alguien es capaz de intentar sustentar intelectualmente tal majadería sin que los demás salgan huyendo o alguien la cese, es que todo está realmente mal... Dicho sea de paso.

17 mayo 2009

Slow Motion

Me ha llamado la atención este anuncio de Schweppes, las imágenes a diez mil fotogramas por segundo y luego emitidas a cámara lenta (eso es slow motion) muestran lo que se nos escapa a simple vista.


Visto en ALT1040.