30 junio 2008

10 claves cuando leemos de religión en prensa generalista

Creo que el siguiente artículo de Forum Libertas, es de interés para someter a crítica la forma de leer prensa cuando habla de religión:

10 claves cuando leemos de religión en prensa generalista

Cualquier sección de deportes tiene más especialistas que la de religión; al leer la prensa hay que tener en cuenta estos puntos.

La religión es un tema ineludible en la prensa actual. Las notas sobre esa temática atraen a más público, creyente o no, y esto aumenta las ventas. Sin embargo, en la mayor parte de la prensa aconfesional, el trato que merece la información religiosa, concretamente la católica, es muy deficiente.

Algunos medios de comunicación distorsionan la información por varios motivos (choque de principios ideológicos, afán de exclusivas, sensacionalismo, etc.), pero esas razones no las conoce siempre el auditorio quien, las más de las veces, se queda con lo visto, oído o leído. De esta forma, un hecho eclesial, por ejemplo, llega a las personas con la máscara que cada medio quiso presentarlo y no como fue.

A continuación presentamos diez claves de orientación que serán de ayuda al momento de revisar la prensa. Los primeros cinco puntos son pautas orientativas aplicables a temáticas generales; los otros cinco puntos (escollos) se aplican a notas relacionadas con la información que del catolicismo dan algunos medios en particular.

1. Distinguir entre noticia y comentario y la ubicación de los artículos

Noticia y comentario no son lo mismo. La noticia es el hecho sucedido. El comentario es la valoración del acontecimiento. La noticia nos dirá, por ejemplo, que el cardenal prefecto para la congregación para la doctrina de la fe publicó un documento sobre el tema “X”, en tal fecha, en tal lugar. El comentario valorará, según la línea editorial del medio en cuestión, positiva o negativamente el suceso y el tema, y dará salida a comentarios de personajes afines a esa línea del medio en cuestión.

Otro punto importante es la ubicación que tiene, en la prensa impresa o digital, el artículo. Los occidentales leemos de izquierda a derecha, de arriba abajo. Cuando un periódico coloca un comentario en la parte superior izquierda de una hoja o portal, sobre todo si es la principal, es porque ese tema, para bien o para mal, es lo que le interesa destacar.

2. Quién es el dueño y cuál la línea editorial del periódico

¿Por qué sucede que un medio de comunicación, indistintamente cuál sea la noticia, estará siempre en contra de una institución, por ejemplo, como la Iglesia católica?

Los medios de comunicación tienen un propietario y el propietario posee intereses, comulga con una ideología y afinidades políticas bien claras. Resulta comprensible, aunque no justificable, que si el dueño se ve “atacado” en alguno de ellos, tratará siempre de presentar noticias negativas sobre la institución que se le presenta como contraria, para desacreditarla.

Yendo al caso concreto de la Iglesia católica, ¿cómo entender esto? La Iglesia católica ha sido clara en la defensa de aquellos principios y valores no negociables (defensa de la vida, de la familia, de la auténtica sexualidad, del verdadero matrimonio, etc.).

Varios propietarios (que coinciden en ser los directores de los medios de comunicación) apoyan a gobiernos, partidos políticos o grupos de poder que promueven el aborto, la eutanasia o la equiparación de parejas del mismo sexo a “matrimonios”. La única forma de sofocar la voz del enemigo es desprestigiarlo, de ahí que algunos medios de comunicación, independientemente de cuál sea la nota informativa, siempre presentarán lo referido a la Iglesia católica con saña o incluso inventando o malinterpretando declaraciones o hechos.

En otros casos, tal vez el director del medio no sea del todo contrario a lo católico en concreto, pero en su afán de conservar publicidad que le deje entradas económicas, preferirá ir contra la Iglesia, que no le da dinero, a ir contra anunciantes que sí se lo dan, como clínicas abortistas, distribuidoras de preservativos u ONG´s que apoyan lobbies homosexuales.

3. El periodista no lo sabe todo; hay cosas opinables

Algo que debe quedar bien claro en la mente de toda persona que se sienta frente a un televisor o monitor, que enciende la radio o abre un periódico, es que un periodista no lo sabe todo. Y quizá debamos tenerlo aún más presente cuando habla o escribe sobre religión, en particular sobre la católica. Periodismo no es igual a teología. Son áreas distintas que precisan de conocimientos diferentes.

Sucede con mucha frecuencia que algunos periodistas o escritores, se dedican a despotricar contra la Iglesia desconociendo mucho de lo que atacan; basándose en suposiciones o prejuicios adquiridos.

Para fiarnos o no de lo que transmiten sobre el tema religioso, hay que conocer la especialización y trayectoria del periodista en cuestión (sucede también que muchos de los que escriben ni siquiera tienen la titulación en este campo); si está capacitado para escribir o hablar sobre lo católico y qué tipo de temas trabaja comúnmente. Dígase lo mismo para los columnistas o comentaristas invitados u ordinarios.

Es lógico que un economista tenga poco qué decir sobre religión, a no ser que aborde el tema en relación con su especialización. Y aun así debemos ser críticos y verificar que sus juicios o apreciaciones estén dentro del marco y consonancia de sus conocimientos.

Todos tenemos derechos a opinar, pero también tenemos la obligación de hacerlo con responsabilidad, conocimiento de causa y verdad.

4. El prejuicio afectivo y la universalización de los errores puntuales

Muchos medios de comunicación parten a priori de un prejuicio negativo sobre cualquier acontecimiento o pronunciación de la Iglesia católica, sea institucional o no. ¿Por qué? Como ya dijimos líneas arriba, la Iglesia católica es clara al manifestar cuáles valores y principios no son negociables.

Cuando algunos grupos mediáticos están apoyando posturas contrarias a esos principios que pregona, promueve y defiende la Iglesia católica, resulta sencillo identificar por qué vetan espacios a lo auténticamente católico y por qué se valen de ejemplos disonantes de otros “católicos” para universalizar errores puntuales.

5. El derecho a réplica

Algo que el auditorio debe tener bien presente, es si el medio de comunicación que continuamente reporta informaciones negativas sobre la Iglesia, da oportunidad para que representantes auténticos de ella expresen el sentir u opinión verdadera sobre alguna información errada o en tela de juicio.

También sucede que cuando algún obispo, conferencia episcopal o la Santa Sede ofrece una rueda de prensa sobre el tema “X”, lo que algunos hacen es, en lugar de informar sobre el contenido del evento, dar salida a voces discordantes dentro de la misma Iglesia ocasionando así que el lector se quede con una visión negativa del acontecimiento. Lo peor viene cuando, habiendo distorsionado un hecho, no se da cabida a la expresión de un representante auténtico de la Iglesia y, menos aún, se pide una disculpa pública cuando la noticia presentada estuvo equivocada.

6. El vocabulario impreciso

Este punto va muy de la mano con los números 3 y 7. Las equivocaciones en este campo son abundantes. A veces se aplican las categorías políticas a la realidad eclesial (es una monja “conservadora”, es un cura de “derechas”, es un obispo de “izquierdas”, es un cardenal “progresista”, etc.); otras se emplean erróneamente términos en temas que no tienen que ver (por ejemplo cuando se habla o escribe de diálogo ecuménico para referirse al diálogo de los católicos con los musulmanes o los judíos; lo correcto es decir diálogo interreligioso, el ecuménico es sólo entre los cristianos).

7. Las falsas identificaciones

Uno de los traspiés más comunes de la prensa en general es la desacertada identificación de la opinión de cardenales, obispos, sacerdotes o laicos destacados, con el juicio oficial de la Santa Sede. “El Vaticano dijo…”, se suele señalar muy frecuentemente. Pero la realidad es otra.

Es verdad que la voz de personajes de tal envergadura tiene una resonancia importante, pero nunca será lo mismo una declaración a título personal, independientemente del tema, que la del Vaticano como Estado soberano o de la Santa Sede como órgano rector de la vida de la Iglesia en general. Sería como decir que porque un ciudadano importante de tal país declaró tal o cual cosa, ese es el parecer y sentir oficial del país del que es originario.

De hecho, otro escollo usual es la equiparación del Vaticano a Santa Sede siendo dos realidades cercanas pero distintas. La Ciudad del Vaticano es un Estado libre y soberano mientras que la Santa Sede es la jurisdicción y potestad del Papa en la vida de la Iglesia católica de todo el mundo.

8. Las citas fuera de contexto, confrontar con las declaraciones oficiales de la Santa Sede y la necesidad de las fuentes

Otro de los deslices muy socorridos es citar un párrafo o palabras fuera del contexto y el todo de un discurso, homilía, declaración de prensa u otros, presentándolos según el objetivo de quien lo hace. Las consecuencias las conocemos: todavía están frescos los tristes sucesos que ocurrieron en muchas partes del mundo a raíz de una cita que la BBC de Londres sacó y difundió de la lectio magistralis de Benedicto XVI en la universidad de Ratisbona.

Y es que en este tipo de omisiones malintencionadas está en juego ya no sólo el que el núcleo de lo dicho llegue diáfano al receptor, como todo auditorio merece, sino la renuncia a informar con transparencia.

Si un medio de comunicación no brinda el texto íntegro, nos corresponde buscar la fuente original, confrontar y, en caso de corroborar la falta de transparencia, cambiar de medio de comunicación por respeto a nosotros mismos. Y es que tenemos el derecho a conocer la verdad, no sucedáneos amañados de opiniones sectarias.

Según dónde se colocan los micrófonos
se obtienen resultados más o menos dirigidos...

También ocurre que algunos periódicos (por ejemplo el grupo Reforma de México), suelen colocar como fuentes de algunos reportes declaraciones “anónimas” que dan algunas personas a sus corresponsales en otros países. Medios como ese engañan pues ni tienen corresponsales en otros lugares como Roma, y el recurso a la omisión del nombre de los declarantes pone en duda la veracidad de la misma.

9. Banalización y ridiculización de los actos-manifestaciones de fe

Un recurso muy usado para minusvalorar la fe es la banalización o ridiculización que de algunos actos de piedad religiosa católica se hace. Es verdad que hay algunos casos en que la piedad popular se ha alejado de la razón última y sentido de sí misma, pero una desorientación puntual no significa que todas lo estén.

En la mayoría de los casos, quienes se mofan de peregrinaciones, critican advocaciones marianas o acusan de simplismo religioso y exageración irracional de la fe a algunas devociones, no tienen los conocimientos religiosos y desconocen también los lazos que la fe y razón llevan en última instancia.

El fervor religioso católico manifestado con actos de piedad popular es la sencilla expresión externa de una razón más profunda que de otra manera no hallaría salida. Quien no los comprende, sea porque los desconoce y no los ha profundizado, sea porque no quiere acercarse a ellos y desprenderse de su ignorancia, no tiene el derecho a burlarse de la fe de otros.

10. Relativismo: la equiparación y simplificación de todas las religiones

La equiparación de todas las religiones es otro tropiezo que en el mundo de los medios ocurre. Muchas personas, sobre todo jóvenes, sienten esa apatía general a la religión al constatar que “son iguales” y, si lo son, ¿entonces por qué hay división?

Ya no resulta tan evidente, al menos para quienes no tienen una formación cultural, histórica y religiosa sólida, que las religiones son bien diversas y, por tanto, no son iguales. El caso que nos ocupa, el de la católica, ha mostrado a lo largo de la historia, a diferencia de otras, que es la única capaz de dialogar con la razón pues, como depositaria de la Verdad, no podía ser de otra manera.

Sin embargo, los medios hacen aparecer a todas las religiones como iguales al colocarlas al mismo nivel. No importa cuál es la verdadera sino en cuál te sientes bien. Y esto, para el catolicismo que pone a la base la razón y no el sentimiento, la exigencia y no la comodidad, pues claro que es perjudicial.

Es ya una forma de desacreditación, de ahí que se conceda amplios espacios, sin distinguir y orientar convenientemente, a tratar toda información religiosa como un tianguis de opiniones que, a efectos prácticos, dan lo mismo bajo matices diversos.


Los protocolos de El País cuando desinforma sobre la Iglesia
Benedicto XVI y los nuevos movimientos: la prensa no se entera
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=5868
La prensa desinformó sobre los "nuevos pecados sociales"
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=10501
Pan y circo: cuando algunos medios de comunicación se inventan las noticias

Frases (II)

"La única forma de aprender a amar es siendo amado. La única forma de aprender a odiar es siendo odiado. Esto no es fantasía ni es teoría, simplemente es un hecho comprobable. Recordemos siempre que la humanidad no es una herencia, sino un triunfo. Nuestra verdadera herencia es la propia capacidad para hacernos y formarnos a nosotros mismos, no como creaciones del destino, sino como sus forjadores."

Ashley Montagu, "La agresión humana."

En particular, la idea de que la humanidad es un triunfo y no una herencia me parece especialmente reveladora, cuando alguien empieza el discurso con la manida frase "en pleno siglo XXI..." o similar, empiezo a ponerme nervioso, ¿es que hemos heredado algo que no hayamos tenido que conquistar personalmente a lo largo de nuestra vida? Si acaso hemos disfrutado de unas mejores condiciones para la conquista y aún eso lo desperdiciamos, basta mirar la situación de las instituciones educativas, por ejemplo.

28 junio 2008

La fuerza y el coraje de Iván

La fuerza y el coraje de Iván - missionerh

Iván es un niño especial que vive, junto con su familia, en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Ypacaraí.

Tiene 11 años y sufre de una lesión cerebral provocada, probablemente, por un error de los médicos, cuando subió una intervención quirúrgica por una hernia, a los dos meses de su nacimiento. Vive en una silla de ruedas, porque no puede caminar; tiene dificultad de movimiento con todos los artos, sobre todo en el lado izquierdo; no puede hablar bien, pero se explica, puede escuchar y entender bastante bien.

El amor de sus padres, que lo aman verdaderamente, y el progreso de la ciencia lo han ayudado mucho a mejorar su situación física y ahora, con la ayuda de sus padres, puede hacer algunos pasos.

Iván es también un niño con una gran sensibilidad espiritual y fuerza de ánimo, y deseaba ardientemente hacer la Primera Comunión. El 12 de junio la recibió en parroquia, en una celebración eucarística, durante la cual conmovió a todos los presentes...



Te aconsejo que leas el resto en la página referida al principio. "De los que son como niños es el reino de los cielos", quizá sea esta nuestra más complicada tarea, recuperar aquella inocencia que nos permite mirar alrededor y ver a Dios oculto en las pequeñas cosas.

27 junio 2008

La insidia como género literario.

Hace unas semanas leía un artículo en "La Iglesia en la prensa" que me hacía reflexionar sobre el estilo con que se abordan hoy día muchos asuntos relacionados con la Iglesia y también con cualquier discrepancia del pensamiento políticamente correcto que se nos impone.
Dicho artículo comenzaba con la siguiente frase:
Si yo digo en voz alta a un colega, delante de otras muchas personas: “Eh, debes vencer la tentación de beber vodka, pues es algo verdaderamente nefasto”, la gente que me oiga pensará que mi colega tiene problemas con el alcohol. En realidad, yo no he dicho eso. Tal vez me he limitado a enunciar un discurso general, válido también para mí. Pero la gente no lo entenderá así. Pensará que existe realmente un problema. Es una situación insidiosa que coloca a mi colega en la desagradable coyuntura de tener que defenderse de algo que no es sino una maliciosa ocurrencia mía.
¿Les suena? Demasiadas veces me siento sometido a la tesitura de tener que defender mi postura no frente a cuestionamientos basados en hechos, sino frente a meras insidias sin más apoyatura real. Es más, cuanto más insisto en que simplemente no hay datos y que la historia o la investigación seria de los hechos no permiten pensar así, más se reafirma a veces el otro en la opinión general que es la base de su argumentario. Una vez construido e tópico y puesto a circular, a ver quién lo agarra y lo pone bajo control.
El debate sobre la apostasía derivó en algo así, basta que un grupo que necesita reafirmar su menguante identidad asuma el tema como propio, para que cualquiera que se le oponga o intente razonar sea un peligroso "ultra-loquesea", no hay razonamiento ni evidencia que les cambie el rumbo. Item más, aparece el tema de la financiación y surge la falsedad: "claro, como reciben subvención por el número de bautizados". No importa que no sea cierto, siempre quedará la mancha tras la "churretada", se trata de vencer al otro, si no con la verdad, con la insidia. Muy digno, muy democrático, muy ético (lease todo esto en tono irónico); pero claro, decir estas cosas y no callar frente al insidioso, debe ser crispar el ambiente.
En fin.

Caballeros del cielo

Hace ya unas semanas encontré este vídeo en fogonazos. Son escenas de aviación de aviones franceses, los famosos "Mirage" y "Alphajet". La evolución sobre nubes, contra el cielo del amanecer o atardecer, sus cabriolas y picados, dejan boquiabierto. Merece la pena los veinte minutos que dura el reportaje.

26 junio 2008

Monadas (con perdón)

Lo del proyecto "gran simio" es curioso. Se trata de proteger a los grandes simios y para ello se argumenta su similitud genética con lo humano. Pero lo terrible no es lo aparentemente descabellado del argumento, sino lo que está detrás. La web en español del proyecto comienza con un curioso sofisma: "Si la cercanía genética entre el hombre y los demás simios es grande, aún lo es mayor entre estos y otros homínidos como los neandertales, habilis, erectus, etc. Por lo tanto, ya que los grandes simios son tan HOMÍNIDOS como los neandertales, erectus, etc, solo pretendemos que se les trate y se les reconozca derechos como se los reconoceríamos a estos si no se hubiesen extinguido."
Es decir, reconocer a los grandes simios de hoy los derechos que habrían tenido los homínidos que ya se extinguieron... ¿no falla algo en esa argumentación? Por muy cerca que estén genéticamente hay algo que no cuadra, eso de que son tan homínidos como los otros es discutible, lo que pase de ahí aún más.
En todo esto hay una voz que resulta demoledora por lo que aporta al debate. Nos dicen de Peter Singer:
"Como se sabe, Singer -filósofo australiano que trabaja en Princeton- es el padre del movimiento de liberación animal y gurú del aborto eugenésico y del infanticidio (para él, en efecto, es igual matar a un niño antes o después de que nazca. Si hay que matarlo, se le mata, sin eufemismos. Terrible, pero por lo menos es coherente).

Dice en la
entrevista: “los fetos humanos, los niños recién nacidos y los seres humanos intelectualmente minusválidos no poseen racionalidad, autonomía, autoconciencia y capacidad de entender. Por el contrario, los chimpancés y los grandes primates tienen estas capacidades, al menos en cierto grado. Sobre estas bases podemos decir que algunos seres humanos no son personas, mientras algunos animales no humanos sí lo son”. Y de esas premisas pasa a la acción."

Y así está ayudando a la causa de los grandes simios... Dada esta línea de pensamiento, pudiera ser que estén más protegidos los primates que los niños antes o después de nacer, como bien reflexiona el blog "todo era bueno": Todo era bueno :: Los diputados hacen la mona ::

Tampoco deben perderse la atinadísima entrada de Scriptor.org:
Como si no hubiera otros asuntos que atender, desde las hipotecas al precio del combustible, por no mecionar cosas que atañen directamente al derecho a la vida de los humanos más indefensos, resulta que los parlamentarios españoles andan delirando con el asunto del ser o no ser de la dignidad humana de los monos...

Intentos de estafa: el phising

Hace ya años me llegó un correo electrónico de un banco invitándome a entrar en mi cuenta virtual para confirmar y actualizar mis datos. Dado que yo nunca había tenido cuenta en ese banco y ya había operado alguna vez en otros por internet, sospeché de un intento de estafa. Eran los primeros tiempos de una nueva oleada de estafas: el phising. Desde entonces es rara la semana, cuando no el día, en que no llegan uno o varios correos de los bancos y cajas más variados invitando a confirmar, aclarar o aceptar supuestos pagos, mediante la introducción del nombre de usuario y contraseña.
Algunos correos están muy trabajados y el texto y los gráficos "dan el pego", otros son lamentables traducciones que "huelen" de lejos a estafa. Aquel primer correo lo envié a la unidad de delitos telemáticos de la Guardia Civil comentando mis sospechas, no obtuve respuesta pero poco tiempo después saltaba la noticia y el nombrecito de dicho timo.
Uno de los últimos me ha llegado supuestamente de Cajamadrid. Incluye un enlace explicando qué es el SSL de 128 bits que, ciertamente, remite a dicha caja, sin embargo el enlace donde hay que pinchar para acceder te lleva a una subpágina alojada (supongo que fraudulentamente) en http://www.brunograngecossou.com/gallerie/retrospective_2000/seguridad.php, web que da actualmente un error de tipo "Forbidden".
El correo en cuestión es este y sigue el tipo de la mayoría, vean ustedes mismos:






Estimado Cliente De Caja Madrid




La polнtica de Seguridad de Caja Madrid establece como una de sus mбximas prioridades la protecciуn de la informaciуn de nuestros clientes. Para ello aсade elevados estбndares de seguridad a sus aplicaciones y sistemas e instrumenta las mбs avanzadas medidas de protecciуn a fin de velar por la confidencialidad e integridad de la informaciуn.

Toda la informaciуn que se trasmite entre el PC del cliente y nuestros sistemas a travйs de internet utiliza el protocolo ">SSL-128 bits. Este cifrado impide que un tercero acceda a dicho flujo de informaciуn

Por lo tanto es obligatorio a nuestros clientes de Caja Madrid Banca en Linea usar este sistema de seguridad. Nuestro consejo para usted es que introduzca sus datos de acceso para pasar La Verificacion Del Sistema. Si el registro no es realizado dentro de 48 Horas su cuenta sera suspendida temporalmente hasta que su registro sea completado. Esto solo le va a costar unos minutos de su tiempo y va a tener una seguridad mucho mas estable.

Para comenzar el registro por favor pinche aqui:

25 junio 2008

Algunos mitos...

Algunos mitos sobre el dinero de la Iglesia en España de la mano de la web Solidaridad.net, lugar muy recomendable para quienes quieren más información y menos tópicos.

El español medio no tiene una gran cultura económica y es fácil hablar de dinero dando la sensación de que "hay algo turbio". Es bueno aclarar algunos mitos.

Queremos comentar aquí algunas ideas que circulan últimamente sobre la economía de la Iglesia en España y más en concreto sobre su relación con el Estado. No hablaremos de las cuentas de la Santa Sede ni de la Iglesia en otros países, excepto por comparación.

MITO 1: La Iglesia es, económicamente, UNA gran entidad

Falso. Jurídica y administrativamente, la Iglesia católica no es UNA entidad. Son -textualmente- 40.000 entidades distintas, sólo en España. Son parroquias, órdenes, movimientos, asociaciones, fundaciones, organizaciones, diócesis... Cada una tiene su propio estatuto económico, cada una lleva sus propias cuentas, según las leyes civiles vigentes y según el derecho canónico. El tesorero de un obispado no tiene nada que ver con el de una ONG católica o con el de una parroquia. Hablar de "el dinero de la Iglesia" es como hablar de "el dinero de la sociedad civil": se refiere a muchas entidades distintas y de muy diversas funciones.

MITO 2: En España, el Estado subvenciona a la Iglesia.

Falso. Son los ciudadanos quienes libremente asignan una cantidad de dinero a la Iglesia mediante la famosa "crucecita" del IRPF. El Estado no da ese dinero, lo dan los ciudadanos. El Estado lo único que hace es ayudar a recaudarlo.

MITO 3: El "sistema alemán" de financiación de la Iglesia es una alternativa que propone el Gobierno

Ojalá. El secretario de Libertades Públicas del PSOE, Álvaro Cuesta, propuso hace unos meses recurrir a un sistema "similar al alemán", que según él es un "impuesto religioso voluntario y adicional" donde el Estado haría de mero recaudador. En realidad, en Alemania, cada ciudadano con capacidad fiscal, por el sólo hecho de estar bautizado, destina automáticamente a su iglesia (católica o protestante) una cantidad adicional de un 9% sobre lo que paga a Hacienda (un 8% en Baviera y Baden-Wutenberg).

La administración alemana se queda entre un 2 y un 4,5% de comisión según el land. Sólo se libran de pagar aquellos que renuncian a su fe mediante declaración de apostasía. Así, en el 2003, la Iglesia católica de Alemania, la más rica de Europa, ingresó, por la vía del Impuesto sobre la Renta, casi 4.500 millones de euros. ¡Compárese el contraste con los 141 millones que recibirá la Iglesia española por la "crucecita" del IRPF este año 2005! Sería muy extraño, realmente, que el Gobierno implantase este sistema en España.

MITO 4: "Lo de las expropiaciones es cosa del pasado".

En España el Estado tiene una larga tradición de confiscar bienes eclesiales. Cuando al Estado le falta dinero, confisca cosas a la Iglesia. Empezó en 1768 (Reforma de Olavide), cuando se expulsó a los jesuitas y se confiscaron sus tierras. Justo antes de la Guerra de Independencia (desamortización de Godoy) se confiscaron los bienes de hospitales, hospicios, casas de misericordia y cofradías, casi todas ellas entidades eclesiales.

En 1808 era José Bonaparte, el hermano de Napoleón, quien confiscaba bienes eclesiales. En 1823 fueron las Cortes de Cádiz, decretando la reducción a un tercio del número de monasterios y conventos. De 1834 a 1854 la famosa desamortización de Mendizábal confiscó todas las propiedades de monjes y frailes y parte de las del clero secular. En 1855 la Ley Pascual Madoz fue la confiscación más completa de bienes del clero, tanto regular como secular. Estas confiscaciones enriquecieron sobre todo a la burguesía urbana y rural.

Hoy, más eficaz que expropiar es amenazar una y otra vez a la Iglesia con dificultar su financiación. El 4 de mayo de 2004 el ministro de Justicia, Juan-Fernando López Aguilar ya declaró que el Gobierno quiero revisar la financiación de la Iglesia y reformar los Acuerdos de 1979, entre la Santa Sede y el Estado. El 22 de julio era el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, quien anunciaba que la financiación de la Iglesia "tendrá que acabarse algún día".

Pero aún así hoy, en pleno siglo XXI, la tradición de expropiar se mantiene viva. El 27 de diciembre de 2004, uno de los portavoces del tripartito catalán, Joan Boada (IC-V-EUA) pedía en el DIARI DE GIRONA "una confiscación y posterior socialización de los bienes de la Iglesia". En mayo de 2002, el arquitecto Oriol Bohigas, ex-concejal y actual asesor del alcalde socialista de Barcelona, pedía "que la Sagrada Familia sea el vestíbulo de la estación del Tren de Alta Velocidad".

Una víctima preferencial son los conventos de monjas carmelitas: en el 2003 el Ayuntamiento de Córdoba (IU) quería expropiar un huerto a un convento carmelita, pero 40.000 firmas y una oleada de e-mails pararon la medida. Lo mismo intentó el ayuntamiento socialista de León en el 2004 con sus carmelitas descalzas, con la consiguiente oleada de quejas ciudadanas. En Esplugues (Barcelona), el Ayuntamiento socialista este año 2005 acosaba con deshaucios y expropiaciones a un monasterio de dominicas aunque la presión ciudadana ha bloqueado el proceso por ahora.

MITO 5: Hay una sobrefinanciación de la Iglesia según el Gobierno laicista de ZP

Es todo lo contario La IGLESIA CATÓLICA ESPAÑOLA AHORRA al ESTADO más de 31.000 MILLONES de EUROS (5,19 billones de pesetas)

Semejante es la cifra que tendría que costear el Estado español para sustituir la labor social que realiza la Iglesia. Levantar sus colegios y hospitales, atender a los enfermos, ancianos, marginados, niños e indigentes, mantener las instalaciones... toda una red de actuaciones que se sostiene gracias a la esmerada y silenciosa labor de los católicos. Nada que ver con la "sobrefinanciación" que comentó el ministro de Trabajo.

Desde que el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, planteó la posible «sobrefinanciación» a la Iglesia católica, el debate sobre la contribución económica del Estado a la institución eclesial ha sido incesante. Cargos políticos, medios de comunicación, representantes católicos... todos han aportado su visión al respecto. Sin embargo, han sido pocos quienes han ofrecido la visión contraria: lo que la iglesia católica, a través de sus distintas acciones sociales, aporta al Estado español.

El resto del artículo en:

Solidaridad.net- Fecha: 2005-11-22