14 noviembre 2010

Prejuicios y soberbia

Imagina que recibes un email de alguien a quien no conoces personalmente y que, por lo mismo, no te conoce tampoco. Alguien que sólo sabe de ti por lo que otros que, en su mayoría, tampoco te conocen más que por comentarios o habladurías, le han contado. Y ese correo te dice: "no me gusta usted ni lo que hace". ¿Hay definición más clara de prejuicio? Imagina que te tomas la molestia de responderle y pedirle que no se deje llevar por prejuicios, y te contesta con toda desfachatez "yo no tengo prejuicios" pero insiste en su posición, por supuesto. Entonces lo ves claro y te vienen a la mente algunas "frases relacionadas", como esta definición:

  • El prejuicio ciega la razón y se cierra ante argumentos convincentes. El prejuicio lleva a juicios temerarios y a la calumnia. Con frecuencia justifica y fomenta el rechazo o el odio. Es contrario a la caridad, a la verdad y a la justicia.

O estas frases atribuidas a Alber Einstein:
  • "¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio".
  • "Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro".

Pues eso. Feliz lunes (por que ya el domingo...)  :-)

2 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

Oiga, me encanta el giro que le ha dado a su blog. Es toda Verdad y toda modernidad.

Muchas gracias

Rafael B. dijo...

De nada y gracias por tus comentarios.
Un saludo.

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